Japón es precioso y China es interesante, tal como me dijo una amiga. El contraste es lo primero que uno advierte entre los dos países, pero conforme pasaron los días uno se acostumbra a un lugar un poco caótico como Pekín. Lo más fácil fue adaptarse a lo ordenado de Tokio.
Pese a lo que uno oye del crecimiento impresionante de China, todavía le falta mucho para lograr el nivel de vida de Japón, aunque lo peor es aceptar que México está lejos de China y más lejos de Japón.
Leo y leo cosas de China y sólo me enojo porque no nos damos cuenta del poderío chino. Creo que debemos aprender muchas cosas de ellos, especialmente lo que se refiere a los planes de largo plazo, no podemos cambiar de modelo cada seis años...y no estoy haciendo campaña a favor de nadie.
Si uno va hoy a China y regresa en cinco años va a ver un país muy diferente, un país con una mejor distribución del ingreso, mejores vias de comunicación, más rascacielos, más almacenes, más de todo y en México no!!! tenemos que hacer algo.
En fin estos viajes son para divertirse y aprender, aunque me quedé con las ganas de saber más sobre estos países y tambíén de viajar más...por su puesto.
Regresando al tema del viaje fue muy padre, muy cansado pero valió mucho la pena levantarse temprano y regresar tarde. Veíamos tanto que no sabíamos que habíamos visto dos días antes.
Llegamos a Tokio, al día siguiente visitamos un templo shintoista. Las principales religiones en Japón son el shintoísmo y el budismo. La primera adora a muchos dioses, pero se distingue por su "culto" a la naturaleza, al dios que hay en cada ser vivo. No hay imagenes en los templos y hay un "tori", una especie de puerta a la entrada. El budismo llegó de China, que a su vez provenía de la India. Nos dijeron que en general la gente "usa" las dos religiones.
De Tokio fuimos al monte Fuji, que debido a la nubosidad no lo vimos, lo dejamos para la siguiente vez. Viajamos en el tren bala a Kyoto. Ahí visitamos el Castillo Nijo, el templo Higashi y el hermoso Pabellón Dorado. También fuimos a Nara donde conocimos el templo Todaiji.
También le tomé fotos al aeropuerto de Osaka, fue impresionante estar ahí. Un aeropuerto construido en el mar!!
En Pekín fuimos a un mercado de imitaciones, pero la experiencia no fue buena porque no sabía como era el regateo de agresivo y compré cosas que pude haber comprado más baratas. Al día siguiente nos llevaron al templo de Buda, de Confucio y a la ciudad Redonda (parque Beihai). Nos recomendaron un espéctaculo de la historia del kun fu y estuvo muy bueno.
Lo que más me gustó de Pekín fue la plaza de Tian An Men y la Gran Muralla, son lugares extraordinarios llenos de una larga historia, porque lo que le sobra a China es historia.
Lo último que visitamos en Pekín fue el Templo del Cielo, que es especial para mi porque ví una reproducción en Orlando hace casi dos años y ya entonces tenía la idea de ver el original.
De Pekin volamos a Xian para conocer los Guerreros de Terracota, y si la muralla era impresionante, este lugar fue muy conmovedor. Son cerca de 7,000 piezas, 500 de ellas desenterradas y con 2000 años de historia. Creo que el temperador tenía mucho miedo de sus adversarios porque se llevó a la tumba todo un ejército.
Hay piezas hermosas, muy detalladas, los gestos de la cara, el peinado, el uniforme, vale la pena ir a Xian sólo por conocer este lugar.
Como último punto llegamos a Shanghai, una ciudad que me gustó por su modernidad. El paisaje a la orilla del rio Yangtze en la noche es espectacular, muchas luces, mucha actividad social. Y también aprovechamos para subir al Maglev, el tren rápido de China que alcanza los 431 kilometros por hora!!!
No me puedo despedir sin contarles que Blanca y yo hicimos nuevos amigos, Marcela y Victor, de nada más y nada menos que de la zona de las torres de Satélite! Nos acompañamos desde Tokio y fue padre poder compartir esta experiencia con personas tan agradables.
Se me olvidaba, la comida estuvo muy buena. No comimos nada raro, yo creo que como venian incluidos los alimentos cuidaron nuestro menú. Una de las especialidades que probamos fue pato laqueado, que es delicioso. Vayan a Japón y China cuando puedan.
viernes, 30 de octubre de 2009
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1 comentario:
Karina, cada lugar que has visitado tiene su encanto.....todos. Pero cuando veo las fotos de tu viaje a China y Japon me seducen mucho pero mucho mas, por un lado China con tanta historia y todo lo que este pais le dara al mundo, y Japon con su organizacion y economia fuerte (Me encantan los jardines). Gracias por esas fotos amiga.
Que mal que no pudiste ver el monte Fuji....para el siguiente viaje.
Erika
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